sábado, 28 de febrero de 2009

Una de Superación: Rick Allen


Esta entrada está dedicada a Diego Quintero, ferviente “admirador” de este singular batería, con una historia increíble a sus espaldas.

Richard John Cyril Allen nació en Derbyshire, Inglaterra, en 1963. A la tierna edad de cinco años empezó a demostrar un impulso incontrolable de aporrear toda clase de objetos con el fin de hacer ver que era un futuro percusionista profesional, cosa que logró (y de que manera). En su juventud parece que la cosa le empezaba a aburrir un poco, por lo que a punto estuvo de dejar la batería, frente a lo que su padre respondió inscribiéndole para una prueba con un nuevo grupo llamado Def Leppard. De esto podemos deducir que ante la falta de visión del pobre Rick, su padre decidió espabilar al chaval y de paso hacer un favor a la historia del rock ochentoso.

Una vez asentados los miembros del grupo, todos dejaron sus actividades fuera de la música (estudios, se entiende) y se pusieron manos a la obra para lanzar su primer disco, llamado “On Through the Night” en 1980. Después vendrían “High ‘N’ Dry” en el 81 y “Pyromania” en el 83. Este último les catapultó a la fama casi de la noche a la mañana, convirtiéndose en estrellas del rock de talla casi mundial, fenómeno que es de sobras conocido que produce serios transtornos mentales a ciertos músicos, entre ellos Rick Allen. En la Nochevieja del 84 y en pleno apogeo de su carrera, se salía de la carretera con su Corvette tras haber bebido más de lo recomendable, saliendo despedido y sufriendo la amputación de su brazo izquierdo. Pese a que le fue reimplantado, una infección acabó por hacer inevitable la amputación.

A partir de aquí comienza la increíble historia de superación de este hombre. En lugar de rendirse y abandonar, tras muchas horas de esfuerzo, logró volver a tocar la batería con un solo brazo y la ayuda de una batería semi-electrónica. Lo que antes tocaba con el brazo izquierdo tuvo que aprender a tocarlo con el pie y los principales tambores se situaron de manera que pudiera golpear solo con el brazo derecho. Lo que no se esperaba es que después de este accidente fuera a ser el mismo, sin embargo el éxito fue mayor que el de Pyromania con el disco “Hysteria” en el 87. Este álbum exitoso a escala mundial le embarcó en una extensa gira donde demostró que, pese a las dificultades, podía seguir desempeñando su trabajo de manera tremendamente profesional.

El resto de la carrera de Rick permanece ligada a Def Leppard hasta hoy, exceptuando algunos proyectos individuales de poca relevancia. Según el cantante del grupo, Joe Elliott, Rick ha sabido amoldarse a su situación y superar las dificultades para convertirse en un batería incluso mejor que antes del accidente.



Info wikipedia y defleppard.com

viernes, 20 de febrero de 2009

El Gato Gracioso

Está bastante claro que desde hace ya algún tiempo la política es un circo donde lo que más abundan son los payasos, aunque la mayoría son de los que dan más pena que risa. El último en apuntarse a los vídeos graciosos de campaña es el ex alcalde de Narón, Xoán Gato, que visto que no se va a comer un rosco en las autonómicas ha realizado un vídeo parodiando a nuestro admirado “Quin”.



Después de un análisis en profundidad del elenco de actores y de la calidad de la producción, queda claro que a este hombre se le da mejor pactar con fascistas que actuar, pues demostrado queda en el vídeo. Tampoco se le da bien lo de pensar, pues parece que para este señor el enemigo es nuestro querido “Quin” y no sus “colegas” populares, que cada vez que necesitan ir al baño tienen que pedir permiso a Génova, cosa incompatible con las palabras del Sr. Gato en el vídeo principal de campaña.

Si quiere que no nos mangoneen desde Madrid, mejor empezar por revisar las incongruencias internas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Una de Chinos

Creo que para comenzar la nueva etapa de este blog el deporte más adecuado es aquel al que soy ferviente aficionado, un deporte que aunque en Europa no arrastre enormes masas es uno de los que más jugadores federados y aficionados tiene en el mundo. Este no puede ser otro que el tenis de mesa, práctica de culto en china y otros lugares del Extremo Oriente.

Después de esta pequeña introducción lo mejor será meterse materia ya. La semana pasada en Kuwait se disputó el Open Pro Tour del mismo país, con una afluencia considerable de jugadores asiáticos y un público con tendencia a llevar turbante o parecer nómadas del Sáhara. La cuestión es que aunque se la traiga floja el deporte, estos kuwaitíes están tan forrados que en algo se tienen que gastar el dinero, y desde luego no lo van a repartir entre los pobres. Como el propio título de la entrada indica, este torneo fue un monólogo chino, pues se llevaron la victoria en todas las categorías.

Esto me lleva a pensar varias cosas. La primera es que algún secreto tienen que tener estos chinos. Puede que sea el arroz, la contaminación de Pekín o la esclavización de niños; pero es que incluso los coreanos, siendo de una mentalidad algo más abierta, hacen pasar por la piedra constantemente a los europeos. El único con posibilidades, el mal llamado “gran esperanza blanca” (también conocido por Timo Böll), es humillado con cierta frecuencia por los Wang Hao, Ma Lin o Ma Long y aun así sus resultados pueden considerarse aceptables.

Otra cuestión es el papel que tenemos los europeos, teóricamente los inventores de este deporte. No sé si es que somos demasiado vagos o solamente que no destinamos al deporte los recursos suficientes, pero cuando la misma gente sigue en los puestos altos del ranking después de veinte años es que algo no se está haciendo bien. El caso español es bastante crítico, pues los jóvenes que iban saliendo últimamente apenas tenían nivel competitivo para la escena internacional, aunque esto parece que puede cambiar en los próximos años.

Para no liarme más hago un resumen del torneo, lo cual es bastante explicativo de lo que quiero decir. En cuartos de final había tres europeos (Böll, Samsonov y Rubtsov) de los cuales solo Böll llegó a semifinales tras vencer al chino Chen Qi (quizá junto a Hao Shuai el más flojo de la selección asiática). En la penúltima ronda Böll tropezó con Wang Hao por 4-2, pero llegando a desesperarse en algunos momentos tras ver como el chino le remontaba un 2-1. La otra semifinal era entre chinos (Ma Lin y Ma Long) por lo que la final sería otro soporífero e infumable partido entre compatriotas, Wang Hao y Ma Long, que se llevaría el segundo, demostrando con poco más de 20 años que dominará el mundo del tenis de mesa próximamente con autoridad insultante.

Welcome!



Por problemas técnicos con “The Last Monkey”, he decidido comenzar de nuevo con otro blog, donde intentaré escribir sobre asuntos más variados y no dar la vara con cosas que no van a interesar a nadie.Sobre la frecuencia de actualizaciones, pues haré lo que pueda, pero en época de exámenes intentaré tirar con una reserva que me estoy preparando.

Ahora a disfrutar con mis majaderías.